Sometimes quiet is violent (and sad)


"I liked it better when my car had sound"

 


Como siempre, sólo vengo a vomitar cuando estoy deprimida y nadie más escuchará mis palabras así que... ¡VOMITEO MENTAL TIEM! 

Pankoala first world drama queen problems, presents.....

                                                                                          It may sound stupid to you, but....

El post de ahora trae como tema el pequeño guerrero que lleva acompañándome desde mis últimos años de preparatoria, ese que me ha llenado de música cuando lo he necesitado: Mi iPod.

A lo largo de mi vida tuve un walkman (que cargaba con una lapicera colmada de cassettes con canciones que grababa de la radio) Era este mismo, de hecho creo que lo tengo aún por ahí...



 Después tuve un discman (que me robé de mi hermano y gracias al cual muchas de las cajas de mis discos están rotas, pues los retacaba en la mochila escolar para escucharlos en mi camino de/hacia/en la escuela) Recuerdo que era el mismo modelo a este, sólo que la tapa era   NEGRA. 




Tuve también un minidisc (con minidiscs que mis compañeritos siempre se robaban porque era como el invento más mágico del siglo ¡y de colores mágicos!) Este mesmo, igualito, AMABA su color.




Reproductores MP3 de baja capacidad varios (donde era un ritual muchas veces de noches ENTERAS para decidir las canciones que irían en dicho reproductor para el día siguiente) y.. por último, iPod.

El primer primer, primeeer iPod que tuve fue el iPod U2. Un pequeño robusto de 30GB (ajá, a muchos pareció olvidárseles que U2 y Apple ya han tenido varios queveres previos siempre que sacan algo.. "nuevo" pero bueno, ese es otro pedo) que, para un alma que luchaba comprimiendo sus canciones a .acc con la PEOR DE LAS CALIDADES para poder tener más rolas en su reproductor, significó un mundo nuevo abierto ante mi con miles de posibilidades para música.





A este pequeño me lo robaron una vez en un asalto donde me tocó un ligero navajeo en el brazo. Lloré todo el día... no por la herida, sino por haberlo perdido, pero ¡claro! aún guardo su caja original y todo porque hoarder.jpg (tal vez en otro post ahonde en este pedo...)  y hoy la desgracia vuelve a tocar mi puerta.

Mi iPod Classic de 160GB que tanta pelea ha dado en su vida, hoy decidió dar el último suspiro y ¿saben? No lo culpo.




Corría el año 2007 cuando este querubín electrónico llegó a alegrar mi vida y a saciar mi sed musical y.. verán, no sé si entro en esa "etiqueta" de > Melómana < que veo tanta gente usa con orgullo (ya no sé lo que soy y lo que no soy jaja) pero es un hecho que la música es parte esencial en mi vida. 

Pueden apreciarlo si notan ese mame extremo que le doy a los conciertos con dos posts dedicados específicamente a ello, puede notarlo todo mundo que me dice cada que me ve 

"Te reconocí de lejos por tus audífonos,
 siempre te veo con ellos"  
(si me dieran $1 por cada vez que me han dicho eso.... 
no sería rica, pero tendría para un par de viajes en el metro. lol).


Y es una realidad... soy una pequeña fgt que así se le asigne la simple tarea de ir a la tienda (a 5 casas de mi casa), subiré los 3 pisos y mil escaleras hasta mi cuarto para llegar a la torre más alta y tomar mi iPod y audífonos y poder ir (aunque habría tardado menos si simplemente hubiera ido rápido sin subir a hacer todo el viaje).

En fin, el pobre aparato ha tenido una vida dura. Desde hace 7 años que lo uso DIARIO al menos una vez al día.. no sé cuántas horas serán las que me ayudó a llenar de música mi vida; pero sé que alegró mi existencia en días oscuros con alguna canción inesperada en el Shuffle, me acompañó todos los tiempos oscuros y los bonitos cuando estudiaba Comunicación, me acompañó aún algunos semestres de esta nueva experiencia en la UNAM, en mis trabajos e inevitables trayectos donde todo se vuelve más llevadero en el intenso tráfico citadino; donde puedo dialogar mis ideas conmigo misma, con Rambo y... con la música. Ha ayudado a musicalizar bellos momentos que conservo a fuego en la memoria a bordo de Rambo, y me ha hecho sentir en película al darle el mejor Soundtrack a mis días, y ahora ya no...
 

Yo sé, yo sé que la solución obvia sería "deja de hacer drama y usa el celular o cómprate otro aipo". Mucha gente aún me critica el que ahora planee comprar otro.... ¡otro iPod classic 160gb! (antes de que los saquen de tienditas omgzomg) Pero déjenme contarles dos cosas:

No puedo acostumbrarme a algo menor que mis 160gb de memoria.  Mi iPod me mimó demasiado hasta llegar al punto en que no puedo volver a ese proceso de dedicar noches enteras a escoger una cantidad limitada de música que "quepa" en mi memoria del celular (o de un iPod de menor capacidad)

Me mimó y dio rienda suelta a la randomness en mi, adoro,. ADORO poner mi iPod y pasar de cantar canciones frikis j/k-pop a headbangear durísimo con Tool o pasarme a washawashear intentando cantar las canciones de Calle 13 a perderme del mundo escuchando Chopin cuando me aventuro en el bosque del shuffle musical.


Es como... cada mañana cuando despierto no tengo idea de lo que quiero escuchar en un momento, mucho menos sé qué querré escuchar después.. todo depende de mi mood y mi mood es tan variante como el paso del tiempo.

Además, hoy fui recordada de por qué la tecnología del "all connected" tampoco lo es todo ni desplaza (en mi punto de vista) la portabilidad musical inmediada de un iPod (o mp3 de su preferencia, claro) Permítanme exponer el panorama en estas últimas horas sin mi iPod:

(Total, esto ya va largo, qué más da hacerlo tantito más largo...)

Tengo un plan de datos en mi celular, supuesto INTERNET ILIMITADO OMG! y hoy no pude escuchar música ni con youtube, ni con Spotify, ni con Grooveshark ni básicamente nada... 

Ustedes podrán decir, ¡claro! Es tu culpa, si ya sabes que la red celular es un asco en México.. bueno, pues tengo (o tenía) 4 canciones en mi celular. Tristes y miserables 4 .mp3 guardados ahí que no son mas que las canciones que he utilizado como ringtone en algún momento y dije "Pos escuchemos esas 4 aunquesea" y POS NO. Ni esas pude porque quiénsabequéchingadospasó en el celular que no reproducía las canciones, decidí reiniciarlo y pues bam!, hasta de la lista de media library en música desaparecieron.

Sin mencionar que aunque según el aparatejo cuenta con 16 poderosos gb de memoria y no he guardado canciones o fotografias prácticamente, con las apps instaladas, el poderoso dispositivo ya se traba y está lento como el diablo.. ¡imagínense ahora si le meto toda la cuota necesaria musical! (claro, es un aparato de gama baja pero bueno..)

Mi punto es que ahora que he vivido 7 años bajo la protección de un guerrero que alimentaba mi hambre musical y que además la alimentaba tan random como es sin obligarme a encontrar una limitación fuerte de memoria y que me daba el amor de la inmediatez... no sé qué hacer.

Esta noche, en mis trayectos del trabajo a la escuela y de la escuela a la casa, fueron tan deprimentes. Intenté escuchar la radio, desistí; es un asco (y lo dice alguien que ADORA la radio), intenté escuchar desesperadamente música con el celular.. en streaming y local y sólo para ser bateada. 

Pueden reírse, mofarse, lo que quieran... pero en mi camino de regreso, lágrimas rebeldes escurrían de mis ojos (que claro, igual no es garantía, CHILLO POR TODO SO WHATEVS) y esque no es sólo el haber perdido algo material que en sí mismo ha pasado por tantos recuerdos conmigo con estos 7 años (el iPod per se) sino lo que esto conlleva, las consecuencias:

   Una temida y triste realidad sin música.

Escribo esto en media madrugada en que he hecho todo lo posible por hacer que la batería de este guerrero reviva y he fracasado vilmente. Escribo esto ahora que me pregunto ¿cómo me mantendré despierta en un par de horas en mi trayecto al trabajo sin música?

Afortunadamente, Rambo (mi carro) es el carro más anacrónico y perfecto del mundo (otro día ahondaré en sus bondades, que son muchas) y cuenta no sólo con la entrada auxiliar para un MP3; también tiene reproductor de cassettes y un magazine para 10 discos. 

Acabo de desempolvar mis viejos cassettes y de escoger 10 discos, sin embargo una parte en mi, esa parte caprichosa y random me critica y me dice ¡¿Y SI MAÑANA QUEREMOS ESCUCHAR ALGO QUE NO ESTÉ EN ESOS CASSETES O DISCOS?! y sé que sufriré.

Sufriré como nunca, porque no saben ustedes cómo me afecta no poder escuchar una canción específica cuando ESA SUDDEN URGE de querer escuchar dicha melodía se apodera de mi ser.

Mientras tanto...

Se venden dos riñones para comprar un iPod nuevo, creo que están medio jodidos de tanta azucar que les meto (¿o ese era el páncreas? whatever) y la falta de agua simple con la que los castigo pero... hey! al menos están libres de alcohol. De algo servirán, rite?

Un minuto de silencio por el fin de una de las relaciones más largas y estables en mi vida: Mi iPod.



                                                                       RIP 
                                                                 2007 - 2014


Cheers!
Si alguien aún se pasea por aquí, ¡gracias por leer!


>>>>>>>>>>>>>>>>>>> HAIL TO THE PANKOALA <<<<<<<<<<<<<<<
 Ps: Have you seen any vampires lately?

1 comentario

Anónimo | 6 de octubre de 2014, 17:48

no llores dame tu direccion y te mando mi ipod parece que le darias mejor uso que yo

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